El embarque de Colón en el Puerto de Palos

Origen
Donación Juan Benito Sosa 1877
Año
1873
Período
Pintura académica del s. XIX
Escuela
escuela portuguesa
Técnica
Óleo
Objeto
Pintura
Estilo
academicista
Género
pintura histórica
Soporte
Tela
Medidas
124,4 x 186 cm

 

Acerca de El embarque de Colón en el Puerto de Palos

 

El embarque de Colón en el Puerto de Palos (1873) es la tela moderna más costosa que compró Sosa a Mariano Varela en 1877. Al momento de su adquisición, el coleccionista debió haberla considerado un gran aporte a la colección que ese mismo año donaría al Estado. Esta pieza sobre el inicio de la gesta colombina, pintada a finales del siglo XIX y recientemente restaurada, se trata de un hito en la iconografía española de finales del siglo XIX. Con una sólida formación pictórica en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Ricardo Balaca y Orejas Canseco, pintor portugués radicado en España, cultivó diversos géneros afines a la pintura romántica de moda en las academias decimonónicas. Entre escenas costumbristas, paisajes y retratos, Balaca se destacó especialmente por sus pinturas de temas bélicos e históricos en general, muy apreciados por la sensibilidad burguesa de la época. El embarque... se trata del primero de sus cuadros conocidos que recuperan la temática americana. El segundo, Colón recibido por los Reyes Católicos al regreso de su primer viaje a América (1874), también se encuentra en Argentina e indica el interés del coleccionismo porteño por la firma y por los temas americanos vistos desde la pintura europea.

 

Restauración de la pintura de Balaca durante el Centenario del Museo en 2022

 

Por su parte, El embarque... hace uso de todos los consagrados recursos formales de la pintura académica del siglo XIX. Se compone de dos zonas bien delimitadas a ambos lados de la figura central de indiscutible protagonismo. En el centro aparece Colón elevando una plegaria al cielo, acompañado por el Prior de La Rábida y otros franciscanos. A su izquierda, el mar, las naves y los botes de remo que se acercan a los barcos. A su derecha, un muelle donde marinos y altos rangos se despiden de sus familias, y en el fondo, una vista del monasterio franciscano de Santa María de La Rábida donde tradicionalmente Colón pasó largos años de estudio preparando la travesía. El retrato de Balaca de uno de los navegantes más famosos del mundo cumple con casi todos los elementos atribuidos al personaje, aunque todavía en 1874 se discutía acaloradamente sobre su corrección histórica5. El gorro, el tabardo rojo, el sobretodo largo, las calzas y la espada aparecen ya debidamente dispuestos. Precisamente, este aspecto de Colón dista mucho del que diez años antes Ignacio Merino pintó en su Cristóbal Colón ante los sabios en Salamanca (1863), donde el personaje se presenta como un anciano calvo y de frondosa barba blanca, aun antes de emprender el viaje. Por el contrario, el Colón más jovial de Balaca ya se acerca al que Pietro Garbarini pintaría dieciocho años después, con motivo de los 400 años de la expedición, en Desembarco de Cristóbal Colón en América (1892), donde el personaje tiene un semblante más joven, imberbe y de cabello largo. Continuando con la descripción de la enorme pieza de Balaca, el gesto de Colón es replicado en el fondo por varios marinos desde un bote como un saludo, mientras el prior de La Rábida —vestido con hábitos franciscanos— participa también de la plegaria extática, tomándole la mano derecha al navegante. Tras él, un tercer monje fija los ojos en el espectador, haciéndolo partícipe de la mística despedida. La luz del sol, pieza clave de la composición, ilumina el gesto de Colón y se proyecta en un ancla, símbolo tradicional de la esperanza, que aquí podría implicar la premonitoria llegada a América. Junto a ella hay un barril y resabios de una vela que, de acuerdo con María Isabel Baldasarre (2004), representan la ardua labor de la vida en altamar que le espera a Colón y a sus seguidores al subir a las naves. A la izquierda, más ensombrecidos, un grupo de hombres y mujeres se despiden antes del peligroso viaje. En el grupo se mezclan marinos de primera, soldados y altos rangos de la expedición. Cerca de los franciscanos hay un personaje de hábitos similares a los de Colón, casi como una contraparte de este. La calma con la que parece discutir con un soldado contrasta con la emotividad del resto del grupo, indicando que posiblemente ambos están por embarcarse en la aventura. La figura podría tratarse del capitán de alguna de las otras naves, siendo la iconografía de Martín Alonso Pinzón, capitán de La Niña, la más cercana a la del cuadro de Balaca. Por otra parte, en primer plano, el pintor acerca la escena al espectador con una despedida emotiva entre un hombre, una mujer y un niño junto a un perro, símbolo tradicional de la fidelidad marital. Como en toda pintura académica, las referencias a la retórica neoclásica aparecen aquí y allá para dotar de dramatismo y buen gusto al conjunto. En el ya mencionado Colón recibido por los Reyes Católicos..., realizado un año después, esta referencia se sugiere en la representación de América como una mujer de espaldas que resulta ca cada de la famosa odalisca de Ingres. En este caso, serán el gesto de plegaria y la despedida de la pareja, suerte de reiterada cita homérica en la pintura académica, las notas posibles a esta tradición. 

 

Inauguración de "Tarea en La Plata" en colaboración con la UNSAM / GETTY

Realizada con el detalle y verismo típicos de la pintura académica de finales del siglo XIX, la tela del portugués hace gala de una composición ordenada y alegórica que pretende enaltecer y canonizar el episodio que relata. A principios del siglo XX, la pieza de Balaca acrecentó notablemente su valor, constituyéndose como una de las iconografías colombinas más reproducidas del mundo. Grabados en blanco y negro fueron utilizados en libros, enciclopedias e incluso en una estampilla postal, reproduciendo la imagen para diversos fines. Por otra parte, la compra de Sosa responde a su voluntad por poseer obras relevantes para el primer museo de arte que añoraba. Entre los géneros artísticos contemporáneos, la pintura de tema histórico ocupó uno de los escalafones más altos en las exposiciones mundiales y era requisito tradicional para consagrar a un artista como maestro. Sosa intentaba adquirir al menos una de estas piezas, para que pudieran ser imitados sus recursos por los artistas argentinos. Además, el episodio del cuadro vinculaba la historia americana con la del viejo continente, con la partida de Colón como paradigma, momento de celebración para la mirada europeizante de la Generación del 80. Con todo, El embarque de Colón en el Puerto de Palos es una de las piezas más valiosas que posee actualmente el acervo del Museo Provincial de Bellas Artes y aún hoy esta importante pieza se caratula en muchas fuentes como de paradero desconocido. Casi nunca fue expuesta en el Museo y poco se sabía de su conexión con aquella que conserva el Museo Histórico Nacional o que se trataba de la pieza original de una imagen infinitamente reproducida en la bibliografía escolar y especializada. En ese sentido, su rescate, además de recuperar la memoria de la primera Colección de arte público argentino y de abrir el capítulo de óleos modernos, es una deuda que el Museo tenía pendiente con la historia del arte de finales del siglo XIX.

 

Extraído del primer Catálogo Razonado del Museo 

Sobre la restauración de esta obra Tarea en el Museo

 

Referencias bibliográficas

  • Baldasarre, M. (2004). Juan Benito Sosa y la colección fundacional del Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata. Segundo Concurso para la Investigación de las Artes Visuales de la Provincia de Buenos Aires. La Plata: Museo Provincial de Bellas Artes.
  • Ríos y Ríos, A. de los [1877] (2015). “El retrato y traje más auténticos de Cristóbal Colón”. En: Boletín de la Real Academia de Historia, tomo 1, cuaderno III (244-254). Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
  • Moralez Barzola, V. (2008). “El Colón de Ricardo Balaca y Orejas Canseco”. En: Leonardini N. (2008) La imagen de Cristóbal Colón en el arte latinoamericano del siglo XIX a través de la pintura y la escultura. Lima: Fondo Editorial Facultad de Letras y Ciencias Humanas. Recuperado de: https://issuu.com/arteperu.info/docs/la_imagen_de_colon_siglo_xix.
  • Laurent y Minier, J. (1875). Colomb prend congé du prieur de la Rábida pour aller à la découverte de L’Amérique [Material gráfico]. Madrid: Museo del Prado.