Retrato de caballero
Acerca de Retrato de caballero
Sir Henry Raeburn fue uno de los más célebres retratistas escoceses. Según diversos críticos tenía una técnica muy particular que implicaba pintar directamente en el bastidor sin realizar ningún dibujo preliminar. Esto otorgaba a los retratos de Raeburn un gesto arrojado conocido como square touch que caracterizaba perfectamente la sensibilidad de los líderes de Edimburgo. Para otros historiadores del arte, el rápido procedimiento obedecía a sus intereses comerciales y gracias a su habilidad técnica había consolidado un estilo virtuoso pero vacío. En 1822 fue nombrado pintor real de Escocia.
El retrato que Sara Wilkinson de Santamarina y Marsengo donó al Museo en 1932, posee todas las características de los numerosas piezas que Raeburn pintó para la burguesía escocesa. El personaje aparece sentado en un sillón de terciopelo rojo en la postura habitual de casi todos los retratos. El mantel verde y el cortinado rojo que descubre una ventana es otra característica que se repite en la gran mayoría de las piezas, una escenario común, quizás de estudio, que refuerza la teoría de la producción apresurada. Como rasgos distintivos del personaje, aparece el tintero y la pluma, los libros sobre la mesa y una carta con el sello roto. Como sorprendido en la lectura tiene el dedo índice dentro del libro indicando algún pasaje importante.
Este retrato y su atribución se encuentran actualmente en revisión por especialistas nacionales e internacionales.